Aquí en
Deza, al cabo del año, se está desaprovechando la energía pura, acológica y enorme de este chorro de
agua tremendo que cae de día y de
noche. Lleva por lo menos cincuenta años que no hace otra cosa que regar cuatro huertecillos de nada. El desnivel que tiene desde que nace hasta este punto es de veintiocho metros de altura y no tiene ninguna función que cumplir escepto marchar al
Río Henar, después al Río Jalón y después al Río Ebro. Tuvo su importancia en su día moviendo cuatro
molinos.
... (ver texto completo)