La fortaleza 2
Estoy recordando, con cierta envidia, el comentario de Pefeval ese día que no salieron al recreo por frio y una niña le hizo daño en un sabañón con sus botas. En mi clase no recuerdo que entrara ninguna niña, solamente las veíamos en la calle y a prudente distancia. Será que en esos años ya se había levantado un poco la mano de la censura, porque en los míos la escuela se llamaba "unitaria" de niños o de niñas, pero nunca revueltos. ¡Era muy peligroso para nuestras almas...!

Un abrazo
Esta mañana recordaba el dia de la primera comunión de un grupo de niños de Deza. Además de Jesús, citado por la proeza de "lanzamiento de chaqueta", recuerdo que la hizo Fortunato Alcázar, que era mi pareja; ya que íbamos de dos en dos y por estatura. Esta foto la ejecutó el retratista que venía para la ocasión y, aunque parezca mentira, ese día llevaba traje azul marino y no conjunto de distinto color como parece. Se realizó en la plaza a la altura del comercio del tio Avelino, sobre un fondo maravilloso. ... (ver texto completo)
En mis tiempos, la siesta solamente se hacía en tiempo de verano y era para las personas mayores pues todos los chavales salíamos corriendo con el bocado en la boca camino del Molino de la Vega en mi caso y otros hacia la balsa del tio Nicolás, dos lugares diferentes, en donde teníamos nuestros baños. Nosotros decíamos que íbamos a nadar. Y lo hacíamos en aguas tarquinosas que te dejaban bigote, por la gran cantidad de residuos orgánicos que tenían en sus fondos. Un trago de aquellas aguas era una ... (ver texto completo)
Sí tienes razón, yo también disfruté de los baños de verano. Comenzaban habitualmente el día de San Juan, porque se decían que no picaban las culebras. Recorríamos todos los estanques del pueblo; también la balsa del Molino de la vega, donde Jesús del tio Virgilio, el día de nuestra primera comunión, lanzó la chaqueta nueva para pasarla al otro lado y se quedó corto, por lo que tuvimos que recuperarla con palos y un baño, en un tiempo en el que aún no apetecía demasiado, pues se celebró a primeros ... (ver texto completo)
José Luis: tocas un tema ya casi olvidado, los sabañones. Ahora parece que nadie se queja de esa molesta dolencia, pero yo también recuerdo esos horribles picores; a mi únicamente me salían en las orejas, pero casi siempre se me infectaban, bien porque me los rascaba o como en una ocasión, aunque parezca increíble, en que me los pisaron en la escuela. Si señor: era una mañana de esas en que estaba nevando, y la maestra nos dijo que el recreo sería sin salir de la clase, así que nos pusimos a jugar ... (ver texto completo)
Hola Pefeval: Creo que en estos tiempos de calefacción y confort, no se necesitan remedios para los sabañones. Mi padre decía que lo mejor para curarlos era el polvo de las eras. Por supuesto en agosto nunca tuve ni uno, seguramente por el polvo de las eras.

Un abrazo
Únicamente la gente corre
y pasa corriendo
sin darse cuenta
lo que ha su alrededor
esta sucediendo.

Por eso un gran día
le pregunte a un hada
por que lo hacian.
Y ella me respondio
que todabia no lo sabia.

Buenas tardes Abuelo Espero que lo estes pasando muy bien y lo disfrutes
Un cariñoso saludo ... (ver texto completo)
Hola amigos: El otro día relataba Pefeval, con gran realismo, los frios inviernos de Deza. Nevando o con viento las temperaturas eran heladoras, algunos días en la escuela no rebasábamos los diez grados. Hoy hablando con mi amiga del alma, de corazón cálido y frías manos, hemos recordado los sabañones. Todavía conservo la cicatriz de uno que tuve en la parte superior del pie, cuando lo habitual era que los dedos fuesen los más afectados. También recuerdo algunos en las orejas, de tal magnitud, que ... (ver texto completo)
José Luis: tocas un tema ya casi olvidado, los sabañones. Ahora parece que nadie se queja de esa molesta dolencia, pero yo también recuerdo esos horribles picores; a mi únicamente me salían en las orejas, pero casi siempre se me infectaban, bien porque me los rascaba o como en una ocasión, aunque parezca increíble, en que me los pisaron en la escuela. Si señor: era una mañana de esas en que estaba nevando, y la maestra nos dijo que el recreo sería sin salir de la clase, así que nos pusimos a jugar ... (ver texto completo)
buenos dias dezan@s, comenzamos el largo puente de la constitución, a pesar del tiempo que puede ser frio a disfrutarlo todo lo que podais, sed felices, un saludo.
Creo que el "puente" no no dará para baños; pero quizá si para pasear por las playas. Cuidado con el coche. Hay que volver de nuevo al foro, el martes que viene...

Feliz regreso. Hasta entonces.

Un abrazo.
A buneas horas, mangas verdes, entra uno en el entrañable foro de Deza; y es que últimamente anda uno más liado que la pata de un romano.
Un cordial saludo.
Un día al irse a nadar
dijo su madre a Torcuato:
Como te llegues ahogar.
en cuanto vuelvas, ¡te mato!

Algo parecido me decía mi madre. Tenía tanto miedo de que me acercara a la balsa, que todo eran recomendaciones para que no fuera; pero que a mí me resbalaban. A ver quien se iba a dejar su buen en tiempo de calor.

Un abrazo.
Ayer convidé a Torcuato:
comió sopas en puchero,
media pierna de carnero,
dos gazapillos y un pato.
Doyle vino y respondió:
¡tomadlo, por vuesta vida,
que hasta mitad de comida
no acostumbro a beber yo!.
saludos
Las madres nos repetían continuamente que el nadar se nos comía la carne y que por eso estábamos tan escuálidos en verano. Lo que pasa es que dormíamos poco y nos tocaba trabajar mucho y andar kilómetros y kilómetros acarreando desde las fincas a la era. Y la comida tampoco tenía tantas grasas como ahora. Entonces no había que poner pegar a la bollería porque no existía. Solamente veíamos alguna madalena de vez en cuando o como decía un amigo mío: De cuando en vez...

Un abrazo
Creo que el "puente" no no dará para baños; pero quizá si para pasear por las playas. Cuidado con el coche. Hay que volver de nuevo al foro, el martes que viene...

Feliz regreso. Hasta entonces.

Un abrazo.
Un día al irse a nadar
dijo su madre a Torcuato:
Como te llegues ahogar.
en cuanto vuelvas, ¡te mato!

Algo parecido me decía mi madre. Tenía tanto miedo de que me acercara a la balsa, que todo eran recomendaciones para que no fuera; pero que a mí me resbalaban. A ver quien se iba a dejar su buen en tiempo de calor.

Un abrazo.
Las madres nos repetían continuamente que el nadar se nos comía la carne y que por eso estábamos tan escuálidos en verano. Lo que pasa es que dormíamos poco y nos tocaba trabajar mucho y andar kilómetros y kilómetros acarreando desde las fincas a la era. Y la comida tampoco tenía tantas grasas como ahora. Entonces no había que poner pegar a la bollería porque no existía. Solamente veíamos alguna madalena de vez en cuando o como decía un amigo mío: De cuando en vez...

Un abrazo
Un día al irse a nadar
dijo su madre a Torcuato:
Como te llegues ahogar.
en cuanto vuelvas, ¡te mato!

Algo parecido me decía mi madre. Tenía tanto miedo de que me acercara a la balsa, que todo eran recomendaciones para que no fuera; pero que a mí me resbalaban. A ver quien se iba a dejar su buen en tiempo de calor.

Un abrazo.
A toro pasado y si tuviera que comenzar la vida de nuevo, no fumaría nunca, no tomaría aquellos vinos que no me apetecian, cuando íbamos en cuadrilla. Y una cosa muy importante, siempre que fuera posible, diría sí al amor. ¡Quién no recuerda aquellas ocasiones perdidas!

Un abrazo
En mis tiempos, la siesta solamente se hacía en tiempo de verano y era para las personas mayores pues todos los chavales salíamos corriendo con el bocado en la boca camino del Molino de la Vega en mi caso y otros hacia la balsa del tio Nicolás, dos lugares diferentes, en donde teníamos nuestros baños. Nosotros decíamos que íbamos a nadar. Y lo hacíamos en aguas tarquinosas que te dejaban bigote, por la gran cantidad de residuos orgánicos que tenían en sus fondos. Un trago de aquellas aguas era una ... (ver texto completo)
Sí Abuelo, lo diga quien lo diga, me apunto a una buena siesta. Y no me valen los recomendados veinte minutos, estoy en la línea del Sr. Cela. Cuando se habla de regímenes alimenticios del desayuno inglés o las cinco comidas, me entra mucha risa. Cada cual, escuchando a su cuerpo, sabe lo que le conviene. Recuerdo cuando en verano, mi madre nos "obligaba" a dormir la siesta, para que no saliéramos por ahí a pleno sol. Al despertar me encontraba francamente mal. Ahora las cosas han cambiado y me despierto ... (ver texto completo)
A toro pasado y si tuviera que comenzar la vida de nuevo, no fumaría nunca, no tomaría aquellos vinos que no me apetecian, cuando íbamos en cuadrilla. Y una cosa muy importante, siempre que fuera posible, diría sí al amor. ¡Quién no recuerda aquellas ocasiones perdidas!

Un abrazo
Sí Abuelo, lo diga quien lo diga, me apunto a una buena siesta. Y no me valen los recomendados veinte minutos, estoy en la línea del Sr. Cela. Cuando se habla de regímenes alimenticios del desayuno inglés o las cinco comidas, me entra mucha risa. Cada cual, escuchando a su cuerpo, sabe lo que le conviene. Recuerdo cuando en verano, mi madre nos "obligaba" a dormir la siesta, para que no saliéramos por ahí a pleno sol. Al despertar me encontraba francamente mal. Ahora las cosas han cambiado y me despierto ... (ver texto completo)