La matanza (foto antigua)
Creo estar sintiendo sobre el rostro el helador viento del norte, mientras avanzo encogido con la cabeza baja, el cuello del abrigo levantado y la cara envuelta en la bufanda, camino del colegio. Una vez dentro, entre el cobijo de sus paredes, tendrá que transcurrir un buen rato hasta que las manos, despojadas de los guantes de lana, entren en calor y puedan agarrar el lápiz. Sientes frío en las rodillas y te ajustas los elásticos de los calcetines mientras piensas que cuándo vas a dejar de ser un ... (ver texto completo)
Buenos dias Deza, Manuel tus recuerdos son los mios, mas, o menos, ¡que tiempos, mas durisimos! seguimos quejandonos, y ahora hay mas comodidades,
un saludo hasta luego
Creo estar sintiendo sobre el rostro el helador viento del norte, mientras avanzo encogido con la cabeza baja, el cuello del abrigo levantado y la cara envuelta en la bufanda, camino del colegio. Una vez dentro, entre el cobijo de sus paredes, tendrá que transcurrir un buen rato hasta que las manos, despojadas de los guantes de lana, entren en calor y puedan agarrar el lápiz. Sientes frío en las rodillas y te ajustas los elásticos de los calcetines mientras piensas que cuándo vas a dejar de ser un ... (ver texto completo)
Desde aquellas aulas, a través de sus amplios ventanales, puede divisarse el humo que sale por las chimeneas de las casas del caso viejo, el brillo de las tejas que reflejan el sol de la mañana, las mujeres que se dirigen al mercado –a la Plaza, dicen- caminando todo lo aprisa que pueden a causa del frío, y la sierra de Santa Ana, salpicada de carrascas, tras el Castillo solitario a estas horas tempranas, desde el que observa la ciudad la figura pétrea y silente del Sagrado Corazón. (Puede que aún ... (ver texto completo)
Recuerdo las manos enrojecidas de mi madre tendiendo en el balcón la ropa que al instante se acartonaba del frío como si fuera una bacalada. También recuerdo las manos de sabañones y las piernas blancas llenas de cabrillas de la Coscorreta, mientras enciende el brasero a la puerta de su humilde casucha cercana al Duero. Me parece estar viendo a Comas, el panadero, que desafía los rigores invernales sin más ropa que el mono azul del trabajo, mientras baja por la calle Real camino del río donde poco ... (ver texto completo)
Creo estar sintiendo sobre el rostro el helador viento del norte, mientras avanzo encogido con la cabeza baja, el cuello del abrigo levantado y la cara envuelta en la bufanda, camino del colegio. Una vez dentro, entre el cobijo de sus paredes, tendrá que transcurrir un buen rato hasta que las manos, despojadas de los guantes de lana, entren en calor y puedan agarrar el lápiz. Sientes frío en las rodillas y te ajustas los elásticos de los calcetines mientras piensas que cuándo vas a dejar de ser un ... (ver texto completo)
Recuerdo las manos enrojecidas de mi madre tendiendo en el balcón la ropa que al instante se acartonaba del frío como si fuera una bacalada. También recuerdo las manos de sabañones y las piernas blancas llenas de cabrillas de la Coscorreta, mientras enciende el brasero a la puerta de su humilde casucha cercana al Duero. Me parece estar viendo a Comas, el panadero, que desafía los rigores invernales sin más ropa que el mono azul del trabajo, mientras baja por la calle Real camino del río donde poco ... (ver texto completo)
Acabo de ver parte del telediario y vaya la que ha caído en algunos lugares. Casi como las de antes. Esperemos que este año sea bueno pues dicen que son años de bienes, los años de nieves. Aunque yo pongo mis objeciones puesto que cuando yo era chico nevaba mucho y las cosechas o bienes, siempre eran escasos. No hay regla sin excepción. Bueno, en una gramática de Raimundo de Miguel, explicando el género de las palabras latinas, nos dice: Las que acaban en "um", sin excepción, del género neutro son. ... (ver texto completo)
Que quien era Raimundo de Miguel... Os lo explicaré en pocas palabras a los que no estudiásteis latín en concreto o lenguas en general.
Raimundo de Miguel y Navas (Nació en Belorado, Burgos en el año 1816 y murió en Madrid en 1878) fue un catedrático español de Retórica y Poética, distinguido humanista y poeta. Estudió Filosofía y Teología y en 1838 obtiene el título de profesor de Humanidades y más tarde, por oposición, una cátedra de Retórica en el colegio de Orduña (Vizcaya) y otra análoga en ... (ver texto completo)
Acabo de ver parte del telediario y vaya la que ha caído en algunos lugares. Casi como las de antes. Esperemos que este año sea bueno pues dicen que son años de bienes, los años de nieves. Aunque yo pongo mis objeciones puesto que cuando yo era chico nevaba mucho y las cosechas o bienes, siempre eran escasos. No hay regla sin excepción. Bueno, en una gramática de Raimundo de Miguel, explicando el género de las palabras latinas, nos dice: Las que acaban en "um", sin excepción, del género neutro son. O sea que hay una regla que cofirma que las reglas también tienen su excepción. Pal que lo entienda...

Un abrazo. ... (ver texto completo)
Muy cerca de aquí, en nuestro pueblo, había por lo menos dos grandes neveras. Una nevera es una bodega amplia, con fondo de paja, usada como aislante, en la que se mete la nieve de los alrededores en el invierno, que es cuando cae en abundancia. Allí se introduce toda la que se puede, incluso apisonándola para que quede tan compacta como sea posible. Una vez llena a tope, si eso es posible, se cierra la puerta usando de nuevo paja aislante del calor del exterior y se espera al buen tiempo para su ... (ver texto completo)
En Deza, cuando todavía no se habían inventado los frigoríficos modernos a los que impropiamente llamamos neveras, en Deza repito, teníamos nieve granujada para deleitarnos en verano. Las propietarias de las verdaderas neveras de nuestro pueblo salían cada mañana a venderla por el pueblo. La llevaban en una cesta con el fondo de paja, envuelta en un paño blanco y según la cantidad que pedías, te servían. Había desde diez céntimos a una peseta y la cantidad era proporcional al pedido, aunque ya se ... (ver texto completo)
En mi época de escolar, en días de grandes nevadas, como los mozos y mocetes no asistían a clase ya, estaban ganduleando por el pueblo y una de sus aficiones era en colocarse en lugares estratégicos con varias bolas de nieve, preparadas y listas para lanzarlas sobre el enemigo. El resto del día no sé en que se entretendrían; pero sé que a la salida de la escuela nos esperaban a los chicos y nos bombardeaban con sus níveas municiones, algunas de ellas con metralla dentro pues incluso los había que ... (ver texto completo)
Se podía haber alegado cuando nevaba, que en la escuela nos jodíamos de frío pues el edificio era espacioso y solamente había una pequeña estufa de serrín que no daba apenas calor. Empezaba a calentar cuando se prendía todo el aserrín (también se puede escribir así) y se ponía la estufa al rojo vivo. Pero eso solía pasar a última hora cuando teníamos que marchar a casa. Os podéis figurar como puede estar un niño con pantalón corto, con un sencillo jersey de lana, calzados sus pies con unas simples ... (ver texto completo)
Puestos a alegar, podíamos haberlo hecho en cualquier época, de septiembre al abril, por la misma razón. No hacía falta que nevara para estar ateridos de frío. Claro que en aquellos tiempos algunos maestros de los que tuvimos nos calentaban de lo lindo. Sobe todo uno que tenía un palo de escoba al que llamaba doña tecla. Doña tecla, (esto suena a piano), daba conciertos muy variados pues muchas veces rebotaba en todas las cabezas de la clase y ya se sabe; cada una tiene un tono diferente por su medida, composición o apertura de boca, al ser golpeada,

Un abrazo. ... (ver texto completo)
Se podía haber alegado cuando nevaba, que en la escuela nos jodíamos de frío pues el edificio era espacioso y solamente había una pequeña estufa de serrín que no daba apenas calor. Empezaba a calentar cuando se prendía todo el aserrín (también se puede escribir así) y se ponía la estufa al rojo vivo. Pero eso solía pasar a última hora cuando teníamos que marchar a casa. Os podéis figurar como puede estar un niño con pantalón corto, con un sencillo jersey de lana, calzados sus pies con unas simples ... (ver texto completo)
Buenos días Deza y amigos del foro: No se han cumplido los pronósticos atmosféricos en cuanto a la nevada costera, por lo menos en el entorno donde yo resido. Desde mi terraza se ven blancas, todas las montañas que nos rodean; aunque para pisar nieve habrá que coger el coche. Lo haría como hice otras veces, si mis hijos fueran pequeños para que jugaran con ella. ¡Pero si hasta mis nietos son ya mayores...!

Un abrazo.
Si te explican en cualquier telediario que ha caído una pequeña nevada, detrás escucharás que cientos de niños se han quedado sin ir a la escuela. Ayer si ir más lejos decían unos padres que no habían ido sus hijos al cole porque en coche no podía subir la cuesta para llevarlos a clase. Se ve que los pobres chicos no tienen patas para ir caminando, siendo en el mismo pueblo, donde residen. Si es por transporte a otro lugar, tiene un pase y es lógico ya que existe riesgo de accidente. En cambio los ... (ver texto completo)
Sigue lloviendo. Dicen que esta noche bajará la nieve a cubrir las arenas de nuestras playas, en el Mar Mediterráneo. Ya os contaré si es cierto; pero lo que si os puedo decir es que hace un frío que pela. Ahora se estará muy bien entre las sábanas... Me voy a comprobarlo.

Buenas noches.

Un abrazo.
Buenos días Deza y amigos del foro: No se han cumplido los pronósticos atmosféricos en cuanto a la nevada costera, por lo menos en el entorno donde yo resido. Desde mi terraza se ven blancas, todas las montañas que nos rodean; aunque para pisar nieve habrá que coger el coche. Lo haría como hice otras veces, si mis hijos fueran pequeños para que jugaran con ella. ¡Pero si hasta mis nietos son ya mayores...!

Un abrazo.
Rosa nevada en el jardín anejo,
ejemplar belleza de paz y lirismo,
recuerdo otros tiempos y me siento viejo;
mas en tu presencia sigo siendo el mismo.

El que antes saltaba loco de contento
ante la belleza de la nieve blanca;
el paso del tiempo nunca ya lamento,
si ya viejo el cuerpo tengo joven alma.
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Comenzamos a sentir la dureza de la vida cuando nos ocurren a nosotros las desgracias que pensábamos que estaban destinadas a los otros.

Nuestras verdades no pueden anular las verdades individuales de otros. Solo las verdades universales sirven para todos.

Puedes visitar todas las maravillas de la naturaleza; pero solo disfrutarás las que conozca tu corazón.