La menor de las tres campanas que teníamos en Deza se le llama el campanillo. El campanillo es de naturaleza muy pesada ya que el grueso del bronce es considerable, lo que le da un tono precioso. El yugo y la cabeza hacen juego con el conjunto y resulta muy armónico. Es el complemento ideal de la campana Santa María y las dos en cojunto resultan mucho más melódicas en sus toques festivos y mucho más tristes en su toque de difuntos. Sus cortos brazos no llenan el nicho por lo se hicieron una pared ... (ver texto completo)