¡Grítoris!, exclamó Bibi García, al pillarse con la cremallera del pantalón.
Pero no le dieron puntos de sutura.
¡Cómo gritaba la pobre! Debe ser el equivalente al ya clásico, pero en masculino:
El dolor de los dolores
el dolor más inhumano
es pillarse los co...
con la tapa del piano, cantado pòr estudiantes sorianos de vuelta por El Tubo.
(O sufrir un balonazo en ídem, un domingo de
invierno soriano, a -8º, en un saque de falta directo mientras formas parte de la barrera.)