Y digo yo que algo tendrá de zahorí Antonio Ruiz Vega, pero no de esos que poseen la habilidad de encontrar el agua subterránea con la ayuda de una varita, sino zahorí de los libros, de las letras, de los que descubren en las librerías de viejo los manantiales de la cultura general y de la soriana en particular y preferentemente. Sólo así me explico que hace años hallase, y rescatase de un injusto olvido, dos libros que, aparentemente, y a juzgar por sus títulos y el nombre del autor, nada hacía ... (ver texto completo)