Titulo: El comienzo del exilio
El chorro de la fuente al chocar con la boca del botijo, y ayudado por el murmullo del río, conseguían amortiguar mis sollozos. Era tan grande mi desolación que las lágrimas que resbalaban por mis mejillas aumentaban el caudal de la poza de la fuente. Hacía tiempo que la teniente O´Neill había decidido que nos íbamos a vivir a Pamplona. Yo odiaba la ciudad, cualquier ciudad por pequeña que fuera. No entendía porque tenía que abandonar mi paraíso de Blacos, donde ... (ver texto completo)
El chorro de la fuente al chocar con la boca del botijo, y ayudado por el murmullo del río, conseguían amortiguar mis sollozos. Era tan grande mi desolación que las lágrimas que resbalaban por mis mejillas aumentaban el caudal de la poza de la fuente. Hacía tiempo que la teniente O´Neill había decidido que nos íbamos a vivir a Pamplona. Yo odiaba la ciudad, cualquier ciudad por pequeña que fuera. No entendía porque tenía que abandonar mi paraíso de Blacos, donde ... (ver texto completo)