Este año que no acaba de irse puede ser recordado en Blacos como el año de las ausencias, porque sobre todo en los últimos meses ha sido un continuo irse sin venir, un adios sin balbucear un hasta luego, un ya no estoy porque me han hecho que me vaya. Es lo que tiene la vida, que antes o después nos sorprende con la muerte, casi siempre a traición, de mala manera, con ventajismos, imprevista. Quizás el motivo es que después de mil vidas, nadie está preparado para la no vida, que es lo mismos casi ... (ver texto completo)