La flor de otoño es específica y especial de esta época del año. A la vez que frágil y elegante se caracteriza por su dureza para aguntar las frías temperaturas de la noche y las cálidas del día. Y aguantar sobre todo esa diferencia de grados, esos cambios bruscos de temperatura que agrietan los tejados, astillan las puertas y cuartean la piel. Pero las flores de otoño son tan agradecidas que con un mínimo cuidado son capaces de sufrir en silencio el duro invierno y llegar florecientes a la primavera. ... (ver texto completo)