Para dar un poco de envidia a los añoradores (me invento la palabra) de Blacos, os diré que hoy hace una de las mejores noches del verano, de esas en que puede estar uno horas y horas sentado a la fresca, sin rebequita ni nada... Tanto que en casa hay que tener abierta la ventana, por la que además de entrar el canto de los grillos y la luz de casi la luna llena, entra también de lleno el güifi (o wi-fi) del telecentro. Ay, si el Agapito levantara la cabeza y viera esta tecnología, ¿eh, Alejandro? ... (ver texto completo)