Juana, a mi definitivamente me has ganado y desde este momento soy tu más ferviente e incondicional admirador. No esperaba nunca encontrar tanta ternura en tan pocas líneas. Tus palabras son como un faro que me guía en esa espesa oscuridad que esconde las relaciones con mi primo el Baraka. Y sinceridad por sinceridad te voy a contar el origen de mi mala relación con el primo de la Ría. Todo empezó una madrugada de esas en las que yo deambulaba por las carreteras de Madrid haciendo dedo para abandonar ... (ver texto completo)