La verdad es que empiezo a estar bastante mareado. No acabo de descubrir a quien dejó la herencia mi tío cura y ahora descubro que tuve otra tía rica y estoy como loco por ir al pueblo y deshacer todos los colchones para ver si hay algo escondido entre la lana. Será difícil porque yo no he aspirado nunca a ser rico y la vida tampoco es que me haya dado muchas oportunidades. En cuanto al legajo ese de Lebrija, que me ha mandado mi amigo Torreblacos, voy a echar mano de la ironía que es lo único que ... (ver texto completo)