Jesús, el pintor
En aquellos años en los que estaba de moda ser de ciudad o vivir en una ciudad, cuánto más grande mejor, había algunos que ya viajaban en dirección contraria.
Jesús era uno de ellos. Buscaba la esencia de la vida, de esa vida que siempre es un cúmulo de pequeñas cosas. Buscaba un lugar tranquilo en el que vivir, lejos de la hipocresía y la grandilocuencia urbanas. Buscaba un rincón al que darle su propia personalidad. Buscaban un lienzo limpio, virgen, en el que fueran suyos ... (ver texto completo)
En aquellos años en los que estaba de moda ser de ciudad o vivir en una ciudad, cuánto más grande mejor, había algunos que ya viajaban en dirección contraria.
Jesús era uno de ellos. Buscaba la esencia de la vida, de esa vida que siempre es un cúmulo de pequeñas cosas. Buscaba un lugar tranquilo en el que vivir, lejos de la hipocresía y la grandilocuencia urbanas. Buscaba un rincón al que darle su propia personalidad. Buscaban un lienzo limpio, virgen, en el que fueran suyos ... (ver texto completo)