Somos tan pequeños como nuestra dicha, pero somos tan grandes, como nuestro dolor.
El hombre al que nadie envidia, no es feliz.
Escribir es para mi, como hacer ganchillo, siempre temo que se me escape un punto.
saludos Manuel.
El hombre al que nadie envidia, no es feliz.
Escribir es para mi, como hacer ganchillo, siempre temo que se me escape un punto.
saludos Manuel.