los agricultores miran compungidos sus sembrados que están creciendo poco y mal debido a la falta de agua. Esta es la vida del hombre de campo, del agricultor, que cada año sobrevive a malas cosechas y a perdidas monetarias, esto no sera verdad, pero tampoco lo es la leyenda de lo mucho que ganan, y la de dinero que tienen todos. como habitante de un pueblo de agricultores, como hija de un agricultor de los de antes, de los de vocación, amantes y orgullosos de su ocupación. Me siento afectado por ... (ver texto completo)