El Domingo de Resurrección asistí a la procesión y subasta de la retirada del manto de luto a la Virgen. Apenas estábamos hombres suficientes para llevar los pendones y portar el Santo, con los que desfilamos calle abajo hasta encontrarnos con las mujeres, un poco mas numerosas y que habían salido calle arriba portando y acompañando a la Virgen hasta la Plaza Bajera, que es donde después de saludarnos con los pendones, rojo el nuestro y blanco el de ellas, se hace la subasta.! Emocionante! Todos ... (ver texto completo)