Dicen que recordar es como volver a vivir, por eso recuerdo aún, con las lagunas del tiempo, cuando de críos hacíamos ruedas de hielo. En aquella época, bien porque éramos muy pequeños o por la costumbre, no ibamos al río. Nos bastaba con los pozos que había en el camino de la Fuente Negrilla, detrás de la casa de los Lafuente. Allí con mucha paciencia y bastante pericia conseguíamos cortar el hielo y darle una forma más o menos redondeada. Esto nos llevaba mucho tiempo. Luego le hacíamos un agujero ... (ver texto completo)