Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a ti.
José Luis, aunque te dejo un saludo en el foro de Deza, vaya también aquí mi reconocimiento por vuestro interés en que los pueblos sigan presentes en estos foros.
Que pases buena tarde.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a ti.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio
Añorar el pasado es correr tras el viento
Al perro que tiene dinero se le llama Sr. Perro
"Yo soy feliz", dijo. Naturalmente, se trataba de un necio.
la puerta mejor cerrada, es la que se puede abrrir"
Cuando un enemigo te admira... es que has hecho algo mal.
Soy adicto al vivir
Al que ayuda a un criminal a cometer un delito se le llama cómplice; si le ayuda después de cometerlo se le llama abogado.
A los que matan el tiempo... ¿no les detienen?
Vivire del recuerdo de tu sonrisa solo hasta el dia en que muera ya que en ese momento estare junto a ti"
Dos hombres, habían compartido injusta prisión durante largo tiempo en donde recibieron todo tipo de maltratos y humillaciones. Una vez libres, volvieron a verse años después. Uno de ellos le preguntó al otro:

“ ¿Alguna vez te acuerdas de los carceleros?”

“No, gracias a Dios, yo lo olvidé todo” –Contestó-

“ ¿Y tú?”

“Yo continúo odiándolos con todas mis fuerzas” –respondió el otro-

Su amigo lo miró unos instantes, luego dijo:

“Lo siento por ti. Si eso es así, significa que aún te tienen preso”. ... (ver texto completo)
Nasrhudin a veces llevaba a la gente a pasear en su bote. Un día un pedagogo lo contrató para que le transbordara al otro lado de un ancho río. Tan pronto como empezaron a navegar, el erudito preguntó si la travesía sería inquietante.

“De eso, pregúnteme nada” contestó Nashrudin.

“ ¿Qué, nunca has estudiado gramática?”

“No”, respondió él.

“Has perdido entonces la mitad de tu vida”
... (ver texto completo)
Una mujer hermosa:

Dos monjes salen del monasterio al amanecer. Uno es un novicio muy joven y el otro es ya adulto y responsable. Caminan en silencio. Cuando llegan a la orilla de un río caudaloso encuentran a una hermosa joven consternada porque no sabe por dónde vadearlo para poder llegar a la otra orilla. Mira a los monjes desconcertada y el monje joven baja la cabeza deslumbrado por su belleza. El monje adulto, conmovido por el desconcierto de la joven, se inclina ante ella y la coge en sus ... (ver texto completo)
Me encanto una historia muy bonita,