No, no muy puesto, José-Luis, pero aquí en estas tierras del sur, tan lejanas a nuestras
Soria y
Segovia, me maté la morriña a base de oir a Nuevo Mester de Juglaría. Mis hijos, chiquitines entonces, se las sabían de memoria de tanto oirlas. ¡Pobrecillos! ¡"Paliza" de padre!
Un abrazo, y disfruta de esos nietos.