El poeta llega a
Segovia procedente de Baeza, su anterior destino. De la mano de José Tudela, archivero de Hacienda y su introductor en la ciudad, busca
posada pobre. A decir del pintor, impresor y escritor, Gabriel García Maroto, como correspondía a su pobreza.
Y pobre la encontró y recogida y perdidiza, nos cuentan. La pensión regentada por doña Luisa Torrego en la
calle de los Desamparados -hoy única ‘
Casa Museo’ dedicado al poeta-, fue su humilde celda de viajero.
Morada que se mantiene
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