Lentamente, se van haciendo cosas en el pueblo. Hay que reconocerlo. A su debido tiempo, hemos llamado a la puerta que era, presentando nuestras quejas y razonables propuestas: "Porque de nada serviría el deshago verbal o el lamento, si el conocimiento de los problemas no llega a donde corresponde, o no se tiene posibles, o no se tiene la voluntad política que debe darles solución. Después de todo, como algunos de los vecinos apuntaban entonces, el sol sale para todos, y los de aquí tienen tanto ... (ver texto completo)