En esa época, el baile acababa pronto (las tres de la mañana), y era el momento propicio para montar esas fiestas caseras. Auque para ello se tuviera que despertar a la familia "Chachá" para que nos vendiera el chocolate. La juventud como todas.... juventud, divino tesoro.
Saludos.
Saludos.
No me queda nada mas que deciros manchega y rubiaca, que teneis razon, para cada epoca la juventud que la vive es lo mejor. chapo para vosotras