Eran las 2 de la madrugada del día 1 de mayo cuando los quintos iniciaban la elevación del MAYO, que duró alrededor de 45 minutos.
Me llamó la atención la participación multitudinaria en el evento, tirando de las maromas que sujetaban el mayo, tanto jóvenes como viejos.
Tuve la oportunidad de hablar con LUISMI, uno de los recortadores taurinos del
pueblo, que me dijo que esta
tradición la recuperó su quinta, tras haber quedado olvidada algunos años.