Como no tengo nietos a quienes contar mis batallitas, y a alguno parece que le agradan mis historietas ahí van algunas.
No fui testigo presencial de ellas; sólo testigo de oídas ya que sucedieron antes de mi nacimiento
La primera se refiere a un eclipse de sol. Lo oía contar con tanto detalle y sobre todo con tanto
colorido que creí, por mucho tiempo, que el hecho había sido reciente cuando, en realidad, debió suceder en 1905.
Ocurrió cuando la mayor parte de la gente estaba trillando en las
... (ver texto completo)