El pasado día 19 de agosto de 2011, bajo el respetuoso saludo reverencial de rigor, me dirigí al Ilmo. Sr. Alcalde de mi
pueblo, recien estrenado su mandato, con el ruego de que, a ser posible y una vez cumplido el plazo de cortesía de los cien primeros días, contestara a estas tres preguntas:
*** Si se había adoptado alguna medida que hubiera dado lugar a la mejora de cualquiera de los servicios que presta el
Ayuntamiento en relación con la situación anterior, tanto en lo que se refiere a los
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