Me encanta la gente que no renuncia a sus raices. La gente que se honra del sitio donde nació. Que conserva sus recuerdos y que se enorgullece de su pueblo de su familia, de sus costumbres. Tu estás incluida en ese capítulo. Sigue así.
Yo cada vez que voy a mi pueblo, y lamentablemente cada vez pudo ir menos, recibo una enorme inyección de optimismo. Lástima que mis circunstancias hagan que a veces me invada una tremenda nostalgia de la época de mi niñez, ya cada dia mamá´s lejana. ¡Qué bien lo ... (ver texto completo)
Yo cada vez que voy a mi pueblo, y lamentablemente cada vez pudo ir menos, recibo una enorme inyección de optimismo. Lástima que mis circunstancias hagan que a veces me invada una tremenda nostalgia de la época de mi niñez, ya cada dia mamá´s lejana. ¡Qué bien lo ... (ver texto completo)