Afortunadamente, todavía quedan amigos en la vida que merecen todo el afecto y toda la consideración que cabe valorar ante una demostración impagable de solidaridad y adhesión. En este caso, el ejemplo se llama Lupicinio Sierra García, Lupi para los amigos. Una vez más, Lupi me ha hecho objeto del tributo a nuestra vieja amistad aunque no hiciera falta porque me sobran ejemplos de tu afecto desde que éramos prácticamente niños. No obstante, quiero resaltar el detalle en este caso, cual ha sido el ... (ver texto completo)