Esta bella estampa de la Iglesia Parroquial de mi pueblo cubierta de blanco, se me antoja la imagen más entrañable como tarjeta de presentación en este lugar donde los recuerdos y las vivencias de nuestra infancia, especialmente para los que nos encontramos a muchos kilómetros de ella, acuden en secuencias atropelladas a mi mente. No en balde uno sigue siendo un poco niño en muchas cosas.
Las solemnes ceremonias religiosas de la época vividas en aquellos tiempos en que, como un muchacho más, nos ... (ver texto completo)
Las solemnes ceremonias religiosas de la época vividas en aquellos tiempos en que, como un muchacho más, nos ... (ver texto completo)