Cómo me alegra ver esta comunicación entre los que vienen pegando fuerte.
Los que pasamos la más tierna infancia en ese
pueblo sentimos adoración por cada uno de sus
rincones. Cada una de sus
piedras devuelve el eco de nuestras canciones. Y solo digo una para situarnos y ver lo que ha llovido, "doce cascabeles". Así iba yo cantando y llevando
agua de la
fuente en una cántara, hasta llenar la tinaja. Ahora se reclaman antenas de móviles.¡ Lo mismo, los mismos sueños, las mismas ilusiones, con otros
... (ver texto completo)