buenas noches luis
que paseis buena noche en conpañia
de toda la familia
Hola Maribel me dices que eres abuela mis hermanas tambien lo son Rosa de dos niñas y Julia de una niña y espera otra. Me preguntas por mis padres mi padre fallecio el 29 de enero de este año y mi madre pues con los achaques de los 80 años pero bien, con los seis hijos que tiene y los doce nietos no sesiente sola yo tengo dos hijos uno de 26 años y otro 20 yo tardare en ser abuelo. Mi madre te manda re cuerdos para tus padres, bueno Maribel me alegra poder hablar contigo megusta tener contacto con ... (ver texto completo)
Hola Antonio: Siento mucho lo de tu padre, no sabía que había fallecido. Dale el pésame a tu madre y a tus hermanos de mi parte.
Me alegra saber que tus hermanas también son abuelas. Dales la enhorabuena de mi parte a las dos. Me gustaria volver a verlas para ver cómo están. Hace muchos años que no las veo. Todavía me rio cuando me acuerdo de tu hermana Rosa cantando una canción de Antonio Molina "Una paloma blanca" ¡Qué buenos momentos pasamos jugando en el corral de aquella casa!
Mis padres mandan ... (ver texto completo)
El que pregunta con mala intención no merece saber la verdad
Toma una sonrisa

Toma una sonrisa y désela a quien jamás la tuvo... Toma un rayo de sol y le hará volar allí donde reina la noche... Toma una lágrima y póngala en el rostro de quien jamás lloró... Toma coraje y póngalo en el ánimo de quien no sabe luchar... Descubra la vida y descríbala a quien no sabe entenderla... Toma la esperanza y viva en su luz... Toma la bondad y désela a quien no sabe darla... Descubra el amor y delo a conocer al mundo...
buenas noches luis que pases una buena noche
salodos para todos
Hola soy Susana vivo en Argentina mi abuelo nació en Villar y mi abuela en Villaseco de los Gamitos no se como comunicarme con el registro civil envie una carta espero recibir la documentacion que soicite mi abuelo nacio el 14 de julio de 1896 se llamaba Buenaventura Rogado Martín y se casó con Consuelo Martín Vicente no se si tengo familiares espero que si ya que en cuanto pueda voy a ir a conocer Villar si alguien me puede ayudar espero respuesta Saludos!
Los familiares del abuelo que buscas viven en Madrid, Paseo de las Delicias, se llaman Cruz, Ernesto y Beatriz.
me gustaria recuperar fotos antoguas del villar de los años 1950 o 60 de cuando yo era niña, si alguien es tan amable se lo agradezco
Hola soy yo, Rosi. Nos ponemos en contacto a través del correo. ¿Quién eres tú?
Que alegria que te haya localizado, ¿estás bién?, yo muy contento, dime algo.
ana olmos tienes razon
los foros estan muy solitarios
buenas tardes luis
gracias por tus saludos y tus poesias
en alamedilla
saludos foreros, en especial Luis, que tenga una buena tarde noche ¡
Un rey y un reino diferentes

Este no es un reino como los demás ni nuestro rey se parece a ninguno de los que ha habido o habrá en la historia de la humanidad. Ya decía Jesús que estamos acostumbrados a que los poderosos nos exploten u opriman pero que entre nosotros no debía ser así. Lo malo es que las personas tendemos a imaginar lo desconocido a partir de su semejanza mayor o menor con las cosas que conocemos. Por eso, el mismo Jesús habló de reino y nosotros hemos terminado haciéndole a él ... (ver texto completo)
La sandalia de Empédocles

1
Cuando Empédocles de Agrigento
hubo logrado los honores de sus conciudadanos
-y los achaques de la vejez-,
decidió morir. Pero como
amaba a algunos y era correspondido por ellos,
no quiso anularse en su presencia, sino que prefirió
entrar en la Nada.
Los invitó a una excursión. Pero no a todos:
se olvidó de algunos
para que la iniciativa
pareciera casual.
Subieron al Etna.
El esfuerzo de la ascensión
les imponía el silencio. Nadie dijo
palabras sabias. Ya arriba,
respiraron profundamente para recuperar el pulso normal,
gozando del panorama, alegres de haber llegado a la meta.
Sin que lo advirtieran, el maestro los dejó.
Al empezar a hablar de nuevo, no notaron
nada todavía; pero, a poco,
echaron de menos, aquí y allá, una palabra, y le buscaron
por los alrededores.
Él caminaba ya por la cumbre sin apresurarse. Sólo una vez
se detuvo: oyó
a lo lejos, al otro lado de la cima,
cómo la conversación se reanudaba. Ya no entendía
las palabras aisladas: había empezado la muerte.
Cuando estuvo ante el cráter
volvió la cabeza, no queriendo saber lo que iba a seguir,
pues ya no le atañía a él; lentamente, el anciano se inclinó,
se quitó con cuidado una sandalia y, sonriendo,
la arrojó unos pasos atrás, de modo
que no la encontraran demasiado pronto, sino en el
momento justo,
es decir, antes de que se pudriera. Entonces
avanzó hacia el cráter. Cuando sus amigos
regresaron sin él, tras haberle buscado,
a lo largo de semanas y meses, poco a poco, fue creándose
su desaparición, tal como él había deseado. Algunos
le esperaban todavía, otros
buscaban ya explicaciones. Lentamente, como se alejan
en el cielo las nubes, inmutables, cada vez más pequeñas, sin
embargo,
sin dejar de moverse cuando no se las mira y ya lejanas al mirarlas de nuevo, acaso confundidas con otras, así fue él alejándose suavemente de la costumbre.
Y fue naciendo el rumor
de que no había muerto, puesto que, se decía, no era mortal.
Le envolvía el misterio. Se llegó a creer
que existía algo fuera de lo terrenal, que el curso de las cosas
humanas
puede alterarse para un hombre. Tales eran las habladurías
que surgían.
Mas se encontró por entonces su sandalia, su sandalia de
cuero,
palpable, usada, terrena. Había sido legada a aquellos
que cuando no ven, en seguida empiezan a creer.
El fin de su vida
volvió a ser natural. Había muerto como todos los hombres.

2
Describen otros lo ocurrido
de forma diferente. Según ellos, Empédocles
quiso realmente asegurarse honores divinos;
con una misteriosa desaparición, arrojándose
de modo astuto y sin testigos en el Etna, intentó crear la
leyenda
de que él no era de especie humana, de que no estaba
sometido
a las leyes de la destrucción; pero, entonces,
su sandalia le gastó la broma de caer en manos de sus
semejantes.
(Algunos afirman, incluso, que el mismo cráter, enojado
ante semejante propósito, escupió sencillamente la sandalia
de aquel degenerado bastardo.) Pero nosotros preferimos
creer
que si realmente no se quitó la sandalia, lo que debió ocurrir
es
que se olvidaría de nuestra estupidez, sin pensar que
nosotros
en seguida nos apresuramos a oscurecer aún más lo oscuro
y antes que buscar una razón suficiente, creemos en lo
absurdo. Y la montaña, entonces
-aunque no indignada por aquel olvido ni creyendo
que Empédocles hubiera querido engañarnos para alcanzar
honores divinos
(pues la montaña ni tiene creencias ni se ocupa de nosotros),
pero sí escupiendo fuego como siempre-, nos arrojó
la sandalia, y de esta forma sus discípulos
-que ya estarían muy ocupados husmeando algún gran
misterio,
desarrollando alguna profunda metafísica¬
se encontraron, de repente, consternados, con la sandalia del
maestro entre las manos;
una sandalia de cuero, palpable, usada, terrena. ... (ver texto completo)
Parábola de Buda sobre la casa en llamas

Gautama, el Buda, enseñaba
la doctrina de la Rueda de los Deseos, a la que estamos
sujetos, y nos aconsejaba
liberarnos de todos los deseos para así,
ya sin pasiones, hundirnos en la Nada, a la que llamaba
Nirvana.
Un día sus discípulos le preguntaron:
« ¿Cómo es esa Nada, Maestro? Todos quisiéramos ... (ver texto completo)
El ciruelo

Hay en el patio un ciruelo
que no se encuentra menor.
Para que nadie le pise
tiene reja alrededor.

Aunque no puede crecer,
él sueña con ser mayor.
Pero nunca podrá serlo ... (ver texto completo)