una vasca en el balcón de Extremadura, LAGUNILLA

Estamos mi cuñada y yo detrás del Vallejo, oteando todo lo alcanzable para nuestros ojos; la foto la realizó mi hermano Antonio. Esa señora (Maria del Carmen Bengoechea) que está sentada en las peñas conmigo es su esposa. Le conté que en esa ladera cogí una lata repleta de araclanes. No se atrevía a poner los pies en el suelo. Luego, cuando se le pasó el susto; intentamos localizar algunos bajo las piedras. No hubo suerte.
(1977)
Ningún hombre ha llegado nunca a ser sabio por casualidad.
(Lucio Anneo Séneca)