arroyo cuesta el rayo
BUSCANDO LOS HUEVOS AL REY

¡Ah, perdón! El titulo…ya sé. Ya sé que está fuera de contexto; supongo que por el espacio. Cómo los huevos (amanita cesárea) no son autóctonos pensé… tendré que cambiarle el título, así será más como un tema de conversación general; a lo que cabría dentro de un foro ya con rectitudes específicas. Y sin más, para el que quiera leer, os cuento:

Aprovechando la posibilidad de estas lluvias decidí volver al mismo sitio que la semana pasada. Ya no os voy a describir ... (ver texto completo)
¡Gracias Ana! Pero me temo que, excepto la nª1, las otras no sean comestibles. Necesito ayuda, este no es mi campo intelectual.
Yo de todas las que tienes expuestas no habría cogido ninguna, de hecho las dejamos y pasamos de largo, ni las tocamos.
No tengo ni idea de los nombres. La número uno, mi padre la llamaba de pradera; yo comí de estas varias veces y, con el mismo aspecto pero muchísimo más grande, también las he comido asadas y con sal; son riquísimas... ¡Ojo, hablo de la número uno! No os vayaia a intosicar.

Gracias por tu atención y, ahora, voy a intentar realizar el relato. Hasta pronto.
YO no la veo bien, pero no me agrada la pinta, no la conozco, aquí tenemos los champiñones de prado, muy buenos, pero no se parecen en nada, OJO, NO TE VAYAS A INTOXICAR.
No tengo ni idea de los nombres. La número uno, mi padre la llamaba de pradera; yo comí de estas varias veces y, con el mismo aspecto pero muchísimo más grande, también las he comido asadas y con sal; son riquísimas... ¡Ojo, hablo de la número uno! No os vayaia a intosicar.

Gracias por tu atención y, ahora, voy a intentar realizar el relato. Hasta pronto.
quedo a la espera
ya les pondrás el nombre a cada una.
No tengo ni idea de los nombres. La número uno, mi padre la llamaba de pradera; yo comí de estas varias veces y, con el mismo aspecto pero muchísimo más grande, también las he comido asadas y con sal; son riquísimas... ¡Ojo, hablo de la número uno! No os vayaia a intosicar.

Gracias por tu atención y, ahora, voy a intentar realizar el relato. Hasta pronto.
PEDROOOOOOOOOOO, ALELUYAAAAAAAAAAAAAA ¡

Va por buen camino.
Enhorabuenaaaaa ¡
¡Gracias Ana! Pero me temo que, excepto la nª1, las otras no sean comestibles. Necesito ayuda, este no es mi campo intelectual.
Ah ¡Espero el relato y a ver si superas el primero, que desde mi parecer, es el que se lleva el premio.
ya les pondrás el nombre a cada una.
Pedro, las tiene muy bien enumeradas jjajajja,
ésta la he votado, está toda en positivo, espero que mantenga.
Siempre me he preguntado el por qué de votar en negativo, ignoro qué se gana ¡

Con la ilusión que se cuelgan para disfrute de todos.
que mala es la envidiaa. Te han votado la foto en negativo, será posible.

yo la he votado en positivo, espero ponerla al 50%
PEDROOOOOOOOOOO, ALELUYAAAAAAAAAAAAAA ¡

Va por buen camino.
Enhorabuenaaaaa ¡
Sinceramente el que más me ha gustasdo de los que has puesto hoy es este:

Ante muchos invitados, la madre de familia le pregunta a su hija de seis años.
¿Te gustaría bendecir la mesa?
La niña le responde, no sé que decir mamá.
Di lo que has oido a tu mami decir, le dice su madre.
Entonces la niña sintiéndose mas segura, inclina su cabeza y dice...
¡Dios mio! como se me ocurrió invitar a tanta gente a cenar.

LA INDISCRECIÓN INOCENTE DE LA NIÑA. ¿En cuántas ocasiones nos pillamos de ... (ver texto completo)
buenas noches Pedro,
ciertamente es buenisimo, bendita inocencia jajjaaja, me recuerda a mi de pequeña, metía a mi madre en cada apuro que ni te cuento.
Ya pronto caeran, los erizos abren la boca y enseñan sus doradas castañas; sonrien maduros al otoño, desgarbando el sueño y bostezando alegre con su verdeada cara.

¡Buenas noches pueblo1
Recuerdo que bajábamos por el callejón que sigue a esa Punta Brava, toda una pendiente estrecha y lúgubre adherida al palacio y el convento, tan apretada entre casas. Cántaros y botijos subían y bajaban, era un caño muy concurrido, de muy fresquita su agua; recuerdo varias mujeres que hablan y hablan, olores de jabones que embarraban gris la poza; aquella "alegre charca", donde las ropas torcían, se frotaban y, vuelta al agua con ella; la agitaban para aclararla. Unas cestas de ebanistería redondas ... (ver texto completo)