Los moriscos, creo, que también han sabido conservar lo que era suyo. Se llevaron su idioma, el árabe hablado por muchos y recuperado por quienes por fuerza lo habían abandonado; su religión, ya que nunca renunciaron a ella y por eso los expulsan; sus
costumbres,
comida, vestido, etc., cuestión que han conservado, en su caso, facilitado por ir a asentarse a territorios donde la gente compartía todo aquello que ellos llevaban consigo, por lo que no son tan extranjero a donde llegan, son acogidos favorablemente,
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