Aunque hace muchos años que no estoy en el Soto no he olvidado las costumbres, o por lo menos, no he olvidado algunas; cuando esperábamos que llegara la Pascua de Resurrección para comer el hornazo, y el día de San Marcos cuando íbamos a Cepeda y llevábamos otro para comerlo en el prado que había a la entrada de cepeda. ¡Qué tiempos aquellos! Como disfrutábamos.
Yo queriendo recordar todo aquello intento hacer algunas de las cosas que hacia mi madre, aunque no me salgan tan buenas, pero es el hecho ... (ver texto completo)
Yo queriendo recordar todo aquello intento hacer algunas de las cosas que hacia mi madre, aunque no me salgan tan buenas, pero es el hecho ... (ver texto completo)