Ayer fui a dar una vuelta por el pueblo, la derruida fábrica alberga un nido de cigüeña de la que asomaba la cabeza de un cigoñino. Antes, cuando nacía algún niño nos decían que lo traía la cigüeña. Ahora, como no nace ninguno, vamos a tener que decir que cuando muere uno se lo lleva la cigüeña. Es lo que más tenemos en el pueblo, gente envejecida que nos va dejando (el Sr. Fabi y la Sra Mari -la Caitana-).
Sin embargo, en la plaza, unas sevillanas se oían a través de las ventanas del antiguo Ayuntamiento. ... (ver texto completo)
Sin embargo, en la plaza, unas sevillanas se oían a través de las ventanas del antiguo Ayuntamiento. ... (ver texto completo)