Los éxitos de la Orden de Santiago en esta zona fueron de corta duración y durante años los almohades recuperaron el control de Extremadura, donde Castilla funda la ciudad y crea el obispado de Plasencia cuya posesión podía cortar el paso hacia el sur de los ejércitos leoneses y poner en peligro los derechos de la iglesia de Santiago que veía entre “sus” sedes de Salamanca, Ciudad Rodrigo y Mérida la recién creada sede “toledana” de Plasencia; tal vez Alfonso IX no participó en la batalla de las ... (ver texto completo)