La Plaza Mayor de Salamanca supone la culminación estética de las plazas mayores castellanas. Es de estilo barroco, pero bebe directamente de fuentes herrerianas y renacentistas.
Este espacio urbano es un perfecto exponente del urbanismo ilustrado de la época: una construcción racional, cuya belleza reside en el equilibrio de sus proporciones, en la repetición armónica de sus elementos constructivos y en la decoración serena y uniforme.
¡Hola desde Bélgica! Vivo a 15 kilometros de Waterloo, por donde se vean muchas recuerdos de esa derrota final del Emperador Buonaparte. Aprendí (algo de) la lengua castellana en la buena ciudad de Salamanca, y siempre me place tener contactos en Castilla-León. ¡Que le vaya bien!
Saludos Pablo. Este lugar de Los Arapiles está cerca de Salamanca, unos 13 kilómetros, pero no es un lugar muy visitado, al menos por españoles, a pesar de haberse producido en este lugar la batalla decisiva que llevó al declive del ejército napoleónico en la Península Ibérica. A partir de la derrota del 22 de julio de 1812 en este lugar, las tropas francesas se batieron en retirada hasta el territorio francés.
Iglesia muy concurrida en uno de los cruces de calles más importantes y transitados de la ciudad.
Patio de una sola planta en la que destacan sus fabulosos arcos mixtilíneos, modelo a seguir de otros patios de casa señoriales, como el de la casa de Las Conchas o en el Palacio de la Salina.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy bonito:
has de hacer una bonita foto.
FELICIDADES POR LAS FOTOS. (^-^).
Al que feo ama, bonito le parece. Perfume bueno viene en frasco pequeño.

En el jardín de mis amores
Donde sembré tantas noches de locura
Tantas caricias colmadas de ternura
Que marchitaron dejando sinsabores
En el jardín de mis amores
He cultivado romances y pasiones
Que con el tiempo se han vuelto desengaños
Que van tiñendo de gris mis ilusiones ... (ver texto completo)
Corazones rojos,
corazones fuertes,
espaldas débiles de mujer,
mil insultos como mil latigazos,
mil latigazos dame de comer.
De comer comida, de comer cordura,
yo sabre como traicionar.
Traicionar y jamas pagar,
porque yo soy una esclava
y no te puedo mirar. ... (ver texto completo)
Discreta y sempiterna compañía de la escultura hiperrealista del escritor Torrente Ballester, en el café Novelty, de la plaza Mayor de Salamanca.
Bajo los arcos que rodean toda la plaza hay numerosos cafés y bares. Funcionarios, ganaderos, estudiantes, abogados, toreros, intelectuales, poetas sin poesía, catedráticos de la vida... todavía se citan en estos lugares, para compartir el murmullo de la tertulia.
Este monumental sepulcro en el que se encuentran los restos del Arzobispo Alonso de Fonseca, se encuentra ubicado en el Convento de la Anunciación, más conocido como de las Úrsulas.
La luna se asoma por detrás de la espadaña del Convento de los Dominicos (San Esteban).
La iglesia de La Purísima de Salamanca, al igual que el Convento­ en el que desde 1641 ora y trabaja una Comunidad de RR. Agustinas, fue construida por iniciativa de los Condes de Monterrey, don Manuel de Fonse­ca y Zúñiga, virrey de Nápoles desde el año 1631 hasta 1637, y doña Leo­nor María de Guzmán, hermana del Conde-Duque de Olivares.
Si bien, no se trata de la facha más bella y adornada. Cuando se construyó el templo, la plaza que hoy se denomina de Anaya no existía; era un lugar lleno de casitas y al proyectarse la catedral no se valoró tener la fachada norte tan trabajada como la de poniente (que es la principal) o la del sur (Patio Chico) ya que la proximidad de las viviendas impedirían el lucimiento del posible trabajo. Durante la ocupación francesa de la ciudad durante la Guerra de la Independencia, por orden del gobernador ... (ver texto completo)
Sin un corazón lleno de amor y sin unas manos generosas, es imposible escribir en un foro cosas hermosas.
Es imposible ocultar el amor en los ojos de quien ama.
Escena del juicio final en el Retablo Mayor de la Catedral Vieja.
La Universidad de Salamanca se creó en el claustro de la Catedral Vieja en 1218. Aún se conserva la Capilla de Santa Bárbara, del año 1340, en la que se hicieron los exámenes de grado y doctor hasta 1843. De aquí deriva la frase "estar en capilla" cuando se está haciendo un esfuerzo intelectual.