Por el Catastro de la Ensenada sabemos que, de los 127 vecinos con 462 habitantes que tenía Marcilla en 1752, la inmensa mayoría trabajaba en el campo, ya que había 32 cabezas de familia que figuraban como labradores, 46 como jornaleros y 20 como criados de labranza, 5 como pastores y 1 como guarda de mulas. Con la particularidad que los albañiles y tejedores de buena edad solían ajustarse como agosteros por el verano, el herrero y el carretero trabajaban para tener a punto los diversos aperos de ... (ver texto completo)