luis Alberto de Cuenca » la flor blanca
Entraban en silencio el invitado,
la mujer de su amigo y la flor blanca.
Estaban en silencio. Y el espacio
de su amor era blanco y silencioso,
como la flor que lo representaba.
Y aquel silencio era deseo y culpa,
traición amarga, dulce desafío,
y había en él angustia y esperanza,
y era la plenitud, y el desengaño.
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No se si después de leer esto... voy a poder continuar, ¡como me gustan los poemas de Luis Albertoooo!. cada vez que leo, y leo muy a menudo porque le tengo en el escritorio del ordenador.- El desayudo.-.-, tengo un momento especial de café imposible de calificar, pero la mañana sigue y yo con ella
Saludos y salud.
Entraban en silencio el invitado,
la mujer de su amigo y la flor blanca.
Estaban en silencio. Y el espacio
de su amor era blanco y silencioso,
como la flor que lo representaba.
Y aquel silencio era deseo y culpa,
traición amarga, dulce desafío,
y había en él angustia y esperanza,
y era la plenitud, y el desengaño.
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No se si después de leer esto... voy a poder continuar, ¡como me gustan los poemas de Luis Albertoooo!. cada vez que leo, y leo muy a menudo porque le tengo en el escritorio del ordenador.- El desayudo.-.-, tengo un momento especial de café imposible de calificar, pero la mañana sigue y yo con ella
Saludos y salud.