Por cierto ayer por la tarde cayó todo el agua del mundo en quince minutos, ¡madre del amor hermoso!, que violencia y un vendaval impresionante, mi ropa recogida y previniendo la que se preparaba, dejamos todo recogido, aún así venía el agua con tanta fuerza y tan racheado el viento que se metía el agua por las ventanas, imposible de parar, como ya digo fueron quince minutos extremos, luego tan pronto como llegó... se fue, esto ocurre con el suelo entero de asfalto y no me extraña que arrase, aquí bajó el agua por la carretera como un río, luego se extendió por cunetas y prados y se acabó el problema, no se, esta tarde si no nos tocará otra.... el cielo se está preparando.
Saludos y salud.
Saludos y salud.