Estoy viendo el incendio que llega a las puertas del parque de Doñana, parece que el viento y los efectivos se están ayudando, espero que se pueda controlar y no haya nada detrás humano en el comienzo de este incendio, duele más cuando es esa la causa, personas sin escrúpulos y ni sentimientos que provocan desastres y dolor, el camping de Doñana, ha quedado en unas condiciones lamentables, una pena y mas pena es que cuando consiguen en otros casos identificar al incendiario, las penas son apenas un coscorrón por malo.
Saludos y salud.
Saludos y salud.