VILLAOLIVA: A un gato...

A un gato

No son más silenciosos los espejos
ni más furtiva el alba aventurera;
eres, bajo la luna, esa pantera
que nos es dado divisar de lejos.
Por obra indescifrable de un decreto
divino, te buscamos vanamente;
más remoto que el Ganges y el poniente,
tuya es la soledad, tuyo el secreto.
Tu lomo condesciende a la amorosa
caricia de mi mano. Has admitido,
desde esa eternidad que ya es olvido,
el amor de la mano recelosa.
En otro tiempo estás. Eres el dueño
de un ámbito cerrado como un sueño.
------------------------------ ------------------------------ ------------------------------ -----------

¿que más se puede decir?, cuando me levanto por la noche, bajo a la cocina y me pongo un vaso de leche calentita, por eso de la costumbre si te cuesta rendir al sueño... y noto como que alguien me observa... y allí hay uno, con las pupilas dilatadas y la cara de pregunta tan clara que estoy segura no me equivoco ¿que haces tu a estas horas por aquí?, mientras ellos van y vienen, escaleras arriba y abajo, dominan perfectamente el espacio, para ellos no hay rincón que no sea vigilado, ayer por la tarde un pobre grillo pequeñito cometió el error de entrar... ya no pudo salir, cuando le rescaté de sus juegos era tarde. Selección natural, pero si puedo evitar esa selección la evito.