VILLAOLIVA: No puedo, ni mi cabeza me da para, imaginar siquiera...

No puedo, ni mi cabeza me da para, imaginar siquiera lo que han podido sufrir esas niñas, en mi sentir de madre son niñas y no puedo negociar con lo que siento, tampoco puedo decir lo que no pienso, jamás me hubiera ni siquiera imaginado, que últimamente y con los acontecimientos que todos hemos oído, matar a sus hijas, a su ex pareja, a su hija de nuevo, ahora a dos jóvenes en la flor de la vida, todo esto envenena por dentro, el sentimiento de la misericordia, del perdón, yo lo he perdido, no se cuando ni porque razón, por eso me duele en el alma pero no puedo dejar de sentir lo que siento, son muchos rodeos para llegar al mismo lugar, pena de muerte, cadena perpetua sin revisión, dos penas más que necesitamos en este país, donde matar sale muy barato.