¡Por fin ha llegado mayo!, en 23 pero ya está aquí, se nota más que nada en el olor del aire, es un olor que para muchos es como que estoy hablando de los habitantes del planeta Plín, (ni idea), para esos otros que huelen no solo el tubo de escape del coche anterior... saben a qué me refiero, es un olor verde, fresco, radiante de renovación, de crecimiento, de amor en el aire, sino pregúntales a los pajaritos, están revoloteando en gresca continua, ¡esta es mía! ¡no mía! y será lo que la pajarita decida, bien pues buscad el sombrero de paja que es el que más refresca y sombrea, abrid las fosas nasales y respirad este aire, os emplazo a: el que no pueda acceder a un lugar como este... Atención, id a un parque, buscad una zona no de paso, os sentáis cómodamente y cerrad los ojos, visualiza con tu mente el lugar perfecto y respira suave y continuo, intenta averiguar a que huele, todo esto con los ojos cerradas, a un par de veces que lo hagas... comprenderás de lo que hablo. un saludo