El mercado de hoy adolece de fin de mes, es una dolencia que se curará para el próximo mercado, ¡tengo preciosas pulseras, no paséis de largo chicas!, ese ha sido unos de los eslogan que hemos oído al pasar, nosotros directos a las verduras, no es tiempo de pulseras y es una pena, los puestos de venta transmitían cierta pesadumbre, todo se encoge, los gastos se controlan más y las pulseras se quedan para otra ocasión, un saludo.