Tanto dulce exótico, tanto turrón y mil cosas rebuscadas para sorprender y a mi chico se le ocurre la feliz idea de " ¿hacemos unas torrijas de postre?" ¡que bueno! y me he lanzado a su idea... feliz de verdad porque solo de mirarlas se me cae la baba, con buen pan del nuestro y cariño a raudales han quedado estupendas de verdad, hay una fuente para asustar, un saludo.