¡Ya estoy aquí de nuevo! y con las mismas ganas de siempre, unos días fuera vienen bien para: respirar aires distintos (no mejores ni peores distintos), ver diferentes gentes en diferentes sitios, observar comportamientos, prisas, desaires y amabilidades, todo lo que entraña el comportamiento humano en distintos lugares, se nota quien sufre, quien espera buenas noticias, quien solo espera, quien vive aparte de todo y de todos, en fin, muy interesante, unas veces con más pena que gloria al identificar la soledad con pelotón de personas al lado, una forma de decir que cada uno vive y va " a lo suyo ", otra rayita en el alma para constatar: lo poco comprensivos que nos volvemos.
Un saludo a toda la gente de buen corazón.
Un saludo a toda la gente de buen corazón.