La sra. Claudia está estupenda, me dijo que las obleas no la gustan mucho, había picado un poco pero ya no quería más, lo que si la gustaría es poder asomarse a la ventana... por ejemplo, para comprobar que tal día hace y echar un vistacito a la calle, muy salada y con paciencia lleva estar un poco prisionera, la di dos besos y tan contentas las dos, un saludo a toda la gente de buen corazón.