Espero a unos amigos y no quedaban rosquillas, pues nada manos a la obra, las de jengibre están deliciosas, para acompañar un café, son perfectas, mejor que cualquier otro postre más elaborado, total este, aparte de sencillo, se guarda, se regala y se reparte de mil formas, es gratificante sobre todo para mi, cuando llega a casa un amigo y se va con la bolsita de rosquillas... un saludo.