Doy las gracias más efusivas posibles a, la persona o personas que se les ha ocurrido poner esas piedras tan hermosas para sentarse en la ermita de San Pedro, el paseo de esta mañana ha sido de meditación, cuando he llegado a la ermita de San Pedro y he visto las piedras.. ¡genial! gracias. me he sentado un rato y como ya os he comentado es un lugar de privilegio, un sitio con una energía estupenda y que se siente el que intenta sentirla, te sientas cara a la ermita, te relajas, respiras suevecito y concentrada en tu respiración... un tiempo cada uno el suyo, y te quedas como nueva, un abrazo,